miércoles, 31 de diciembre de 2014

Candace Camp

"La decisión de Juliet"



Juliet Drake es una cantante y actriz de teatro que, junto al resto de la compañía en la que trabaja, viaja a Nebraska para representar una función. Pero una noche la función tiene un final totalmente inesperado cuando el dueño y actor de la compañía desaparece entre dos de los actos de la obra, marchándose de Nebraska con el dinero de la recaudación y el sueldo de los actores.


Así que, junto al resto de actores y actrices, Juliet queda atrapada en una pequeña población de granjeros.

Sin un céntimo ni familia a la que poder recurrir, se ve en la necesidad de encontrar un trabajo que le permita reunir el dinero suficiente para regresar a Chicago.


Aunque es hija y hermana de actores, Juliet sólo representa pequeños papeles en las funciones y canta en los intermedios de los actos. Pocas son sus habilidades a la hora de encontrar un trabajo.


Descartando trabajar como cantante en el Saloon de la población y rechazada en la sombrería, sólo puede optar al puesto de ama de llaves para un hosco y solitario granjero de la región: Amos Morgan.
Amos Morgan es un granjero taciturno, silencioso y reservado. Es el dueño de una de las granjas más grandes y prósperas de la zona. Vive solo con Ethan, su hijo adolescente, y Frances, su hermana, gravemente enferma. La debilidad de ésta es tan grande que se ven en la necesidad de buscar a una mujer que le ayude con las tareas de la granja.


La misma noche en que se celebró la última función de teatro, Amos asistió a ésta y no pudo evitar quedarse prendado de la hermosa cantante. Pero muy distinto es tenerla bajo su mismo techo como ama de llaves, con lo que a regañadientes y sólo por deseo expreso de Frances la contrata.


No obstante desde el primer momento es más que evidente que la señorita Juliet Drake no tiene ni la más remota idea de la vida ni de las tareas diarias de una granja.


Con tal de lograr el trabajo para los Morgan, Juliet está dispuesta a mentir o exagerar, si es necesario, un poco sus habilidades. Enseguida queda patente que no sabe ni cocinar ni limpiar adecuadamente una casa, tal como queda al descubierto en diferentes escenas que dan pie a momentos bastante divertidos en que Juliet muestra su torpeza para desempeñar labores domésticas.


Sólo su empeño, la paciencia y bondad de Frances son su guía, ya que el irascible Amos Morgan está más que dispuesto a despacharla de vuelta a la ciudad al descubrir su engaño.

Pero el carácter huraño del granjero no logra desmoralizarla y se empeña en mostrar su valía.
Desde el primer momento Amos se quedó embelesado por la belleza de Juliet, por ello es tan reticente a contratarla. No obstante, ante el esfuerzo de la joven no puede dejar de sentir respeto y admiración por ella. A pesar de ello lucha por no demostrar su atracción por ésta. Él es un hombre de campo, grande, torpón y poco sociable; ella una hermosa dama de ciudad que, pese a lo que se especula sobre su pasado en el mundo de la farándula, demuestra poseer arraigados principios morales, además de buenos sentimientos.
Poco a poco Juliet va aprendiendo y adaptándose a la vida del campo y, sin percatarse, a enamorarse de ese tipo de vida, encariñándose con Ethan y Frances, y sintiéndose más y más atraída por Amos. Lo que pretendía fuese algo temporal, empieza a cobrar más valor para ella hasta el punto que se imagina deseando permanecer allí indefinidamente, en la granja, en Nebraska… junto a Amos…
Aunque tanto él como ella son conscientes de las diferencias que los separan, ninguno es capaz de evitar que la admiración y respeto den paso a otras emociones.














Preciosa historia !!!! Muy sencilla, pero que te llega al corazón. No tiene casi escenas de sexo y sobre todo  nos cuenta como dos personas que no tienen mucho que ver entre ellas se van enamorando poco a poco. La portada es muy fea pero la novela merece la pena, ja, ja.

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